24 feb 2015
Piercing obsession: mis experiencias.
Mi obsesión con las perforaciones comenzó desde chiquita. Cuando tenía 8 años (sí, una pequeña niña hincha huevos) empecé a decirle a mi mamá que quería hacerme el segundo arito en la oreja (ya tenía los que te hacen cuando nacés), y bueno... no me hice uno, me hice cuatro más jajaja.
En aquella época me los hicieron con la "pistolita" ya que me daban miedo las agujas, en dos segundos ya lo tenía hecho y yo chocha de la vida.
