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1 may 2016

Plan fitness en casa + alimentación saludable. | MI EXPERIENCIA


¡Hola chicas! ¿cómo andan? antes que nada, quería desearles un muy feliz día del trabajador.
Disculpen que esta semana no cumplí con los dos posts semanales (que, por lo general, son martes y viernes); pero ayer tuve una produ y estuve a full preparando todo. Por suerte, junto a la produ surgió un DIY que estoy terminando de editar para poder subirlo, así que en estos días les voy a enseñar cómo hacer una pollera de tul sin agujas.

En el post de hoy vamos a tocar un tema que nos preocupa a todas: ¿podemos tener un lindo cuerpo sin estar todo el día instaladas en el gimnasio, y comiendo algo más aparte de ensaladita?. 
La respuesta es sí, y voy a comenzar contándoles mi experiencia.

Hace tres años y medio, cuando me hice vegetariana, comencé a bajar de peso. De pesar 58 kg, pasé a estar cada vez más cerca de los 50 kg; pero a pesar de esto, nunca estaba conforme.
Lamentablemente, el descenso de peso se convirtió en una obsesión para mí. Comía dos veces por día (con suerte); pero llegó un momento en que había dejado de ver resultados. Me moría de hambre, y mi plan para adelgazar se había estancado. ¿Por qué? Claramente estaba haciendo las cosas mal.

Gracias a un amigo (querido Zippy, te lo voy a agradecer siempre) empecé a instruirme un poco en lo que es la buena alimentación, y cómo funciona el cuerpo. Les voy a dejar algunos tips, y luego sigo desarrollando:

- Respetar las cinco comidas: La idea de esto es mantener activo el metabolismo y no llegar mega hambrientas a las comidas principales, así evitamos atracones. Es preferible hacer 5/6 pequeñas comidas, que dos abundantes: lo ideal es hacer las tres comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) y dos colaciones (media mañana - media tarde).

- ¿Querés comer menos cantidad, y no podés? Masticá al menos 20 veces cada bocado, y esperá unos segundos para comer el otro. Cuanto más tardemos en terminar el plato, menos vamos a comer ya que el cerebro tarda al menos 15 minutos en asimilar la saciedad.

- Incluir fibra (te ayuda a prevenir de comer demasiado debido a que te hace sentir saciado), proteína (suprimen el apetito manteniéndote satisfecho por más tiempo y ayudan a crear y/o mantener tus músculos sin grasa), carbohidratos y grasa, todas de la mejor calidad posible. La estrategia es saber en qué momento del día consumimos cada cosa.

- No olvidar "desayuna como rey, almuerza como príncipe y cena como esclavo". Recuerden que lo que comamos de más a la noche, se tranforma en grasa; así que evitemos harinas, y comidas calóricas (como la papa, las legumbres, etc).

- Nunca salteen el desayuno (en este post les explico el porqué).

- Luego de comer, es mejor esperar al menos 40 minutos para acostarnos así podemos hacer ls digestión. Y si podemos salir a caminar un poco, mucho mejor.

- Evitar el alcohol, tabaco, café y refinados (harinas, azúcares, etc).

- Beber dos litros de agua (o al menos el 3% de tu peso. | 55*3/100 = 1,65 l).


Una opción saludable para desayunar: budín integral de banana y nueces. Receta aquí.

Entre la ayuda de mi amigo, y todo lo que investigué para informarme bien del tema, pude combatir mis problemas alimenticios a tiempo.
Así fue como llegué a pesar 48 kg: haciendo mis cinco comidas por día, y ejercicio tres veces por semana. Sí, demasiado poco para mi altura: 1,66 m.

A pesar de que estaba por debajo de mi peso, mi cuerpo estaba 100% saludable. Organizaba todas mis comidas, y no me faltaba ningún nutriente. El problema era que estaba demasiado obsesionada con el tema.
Quería dejar de ser así, quería poder salir con amigas y comer lo que se me cante, sin estar pensando en las calorías, o en que se me iban a dejar de notar los huesos; pero era una pelea interna que me costaba mucho manejar.

Por suerte, las cosas en mi vida comenzaron a cambiar. La Nicky de antes empezó a tener más autoestima, a quererse mucho más, y a aprender a disfrutar la vida. Entonces, me dejó de importar si pesaba 48, o 50 kg; me dejó de importar lo que pensara el resto de mí.
Y así fue, como ahora pude volver a mi peso ideal (54 kg), y me doy todos los gustos que quiero.
No chicas, eso no quiere decir que como medialunas y papas fritas todo el día; pero tienen que aprender a equilibrar las comidas.

No vivan a ensalada... ¿quieren comer una pizza?, traten de hacerlo al mediodía, así tienen el resto del día para quemar las calorías. Lo mismo con cualquier alimento que sea medio pesado, traten de hacerlo temprano así no acumulan grasa cuando duermen.
Por ejemplo, si almorzaron mucho, después equilibren comiendo sano el resto del día. Pero no salteen comidas por más que hayan comido de más, no olviden que hay que mantener activo el metabolismo.



 Acá les dejo algunas fuentes vegetales de los nutrientes necesarios para que puedan organizar sus comidas:

Proteínas: soja, espinaca, col rizada, chía, leche vegetal, quínoa, seitán, legumbres, tempeh, pan integral germinado, algas vegetales y espirulina.

Carbohidratos: es un tema súper extenso, que si les interesa lo explico en otro post.
Elegir los más sanos: harinas integrales, frutos secos, frutas y verduras.

Hierro: Kale, acelga, espinaca, perejil, pistachos, legumbres, pan integral, semillas de sésamo o tahín, quinoa.

Calcio: semillas de ajonjolí, semillas de amapola, pipas de girasol, algas, frijoles blancos, melaza negra, tofu, almendras.

Ácidos grasos omega 3: algas, frutos secos, el lino o los aceites de semillas.

Zinc: soja, las legumbres, los cereales (avena), el queso, los frutos secos y las semillas.

Si quieren resultados rápidos: a hacer ejercicio. Si solamente hacemos "dieta" (me gusta más decirle alimetación balanceada), al bajar de peso nuestro cuerpo va a quedar flácido, y además vamos a tardar mucho más en ver los cambios. Así que les recomiendo agregar un poco de aeróbico, y alguna que otra cosilla muscular, y voilà!. En poco tiempo van a ver cómo su cuerpo se va transformando.


Yo la semana pasada volví a pole dance en School Of Pole, y estoy viendo cómo organizo mis tiempos (y mi plata) para poder volver a boxeo.

Para las que no puedan o no quieran pagar un gym, les dejo una rutina bastante completa que me armé hace unos años. No necesitan nada más que ganas, así que tranquilamente pueden hacerla en sus casas:


FITNESS


Aeróbico: Comenzamos con 20 minutos de cardio. Las que tienen en su casa pueden usar cinta, bicicleta o elíptica; otra opción es salir a correr o saltar la soga.



Fortalecimiento de glúteos y piernas



Sentadillas (3 series de 15): De pie, con las piernas a la misma altura que el ancho de hombros; nos agachamos como si nos sentáramos en una silla. No olviden no levantar los talones y mantener la espalda erguida.

Aductores (3 series de 15): nos acostamos con los brazos a los costados del cuerpo orientadas al suelo, y levantamos las piernas. Recuerden extenderlas bien, y no separar la espalda del suelo ya que podríamos lesionarnos.



Femoral (3 series de 15): nos recostamos y apoyamos las piernas sobre un banquito (recuerden que las rodillas van sobre la cadera). Elevamos la cadera hasta formar una línea recta (rodillas - cadera - hombros). No apoyar la espalda al descender, así mantenemos la tensión muscular.


Elevación de caderas (3 series de 15): acostadas con las plantas del pie en el suelo levemente separadas, elevamos la cadera hasta formar nuevamente una línea recta rodillas-cadera-hombros.


Fortalecimiento abdominal



Comenzamos con los abdominales comunes (acostadas en el piso) cortos, largos, oblicuos y bajos.



Para las que no saben cómo ejercitar los abdominales bajos: se tumban en el suelo estiradas, y levantan ambas piernas (bien estiradas) a 45º. Luego las bajan sin tocar el suelo. Hacemos 3 series de 20, o lo que ustedes aguanten.


Una alternativa diferente son los planks: se enfocan en trabajar los abdominales, pero también trabajan todos los músculos del cuerpo.

Para realizarlos nos acostamos, con el abdomen hacia abajo. Luego doblamos los codos 90º, quedando alineados con los hombros. El cuerpo debe formar una línea recta desde la cabeza hasta los talones; el apoyo debe ser solo en los antebrazos y en las puntas de los pies. Aguantar lo más posible.
Este ejercicio fortalece abdominales, gluteos, piernas y espalda.
Concluimos con espinales para fortalecer la espalda (tres series de quince).



Fortalecimiento de brazos



Comenzamos con tres series de quince flexiones de brazos. Las que quieran pueden apoyar las rodillas en vez de los pies, si les es muy complicado.
Ahora vamos con las superseries, para ello vamos a necesitar dos mancuernas (si no tienen pueden llenar de arena dos botellitas agua).

Primero levantamos las pesas con los dos brazos a la vez en dirección al frente.
Después levantamos las pesas abriendo los brazos, formando un ángulo recto con los hombros.
Luego, levantamos las pesas manteniendo las pesas arriba y bajándolas por detrás de la cabeza manteniendo los codos bien pegados a la cabeza.
Por último y a la altura de la cadera, comenzamos a levantar los brazos haciendo un zig-zag hasta llevar a la cabeza, y volvemos a descender.

Son 3 miniseries de cada uno.



___________________



A partir de ahora, si no pueden estar en forma... es por sus excusas, no por otra cosa.

¿Qué les pareció el post? ¿Cómo entrenan ustedes?
¿Llevan una alimentación balanceada?

Cualquier inquietud me la dejan en los comentarios que se las voy a estar respondiendo a la brevedad.

Por dudas o consultas pueden escribirme a nicole.forns@outlook.com & seguirme en Facebook, Twitter e Instagram.

Good vibes.
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26 abr 2016

¿Cómo dejé de fumar? + efectos anti-beauty del tabaco.



Empecé a fumar a los 15 años: sí, una pendeja boluda.

Empecé como lo hacen todos: unas pitadas de vez en cuando, lo que se transforma en un pucho esporádico, luego en varios puchos; hasta que se termina en la compra de un atado. Un ascendente pisciano y un vicio no van de la mano.


Pasaba el tiempo, y lo que comenzó como un "lo dejo cuando quiera", se transformó en algo imprescindible para mí. Al paso de unos meses, me di cuenta que ya era una fumadora activa.
Primero empecé comprando atados de diez, que siempre compartía con alguien para no traérmelos a casa porque sino mis viejos (ambos fumadores) me iban a matar. Pero cuanto más tiempo pasaba, menor era mi interés en ocultárselos. Uf, no tienen una idea lo poco que me gusta mentir, ocultar o fingir algo; me cansa el cerebro, y trato de nunca hacerlo. Prefiero una verdad que duela, a una mentira que te haga sonreír.
Bueno, entre chamuyos del estilo "este encendedor no es mío, se lo guardé a Menganita y quedó ahí", y peleas con mis viejos, terminaron "aceptándolo". Lo pongo entre comillas porque en realidad nunca lo aceptaron (a pesar de ser fumadores), simplemente dejaron de joderme con el tema.


Al principio no tenía permitido fumar en casa, me tenía que ir a fumar afuera porque mi vieja se negaba a verme con un pucho en la mano. Pero cuando nos fuimos de viaje a Córdoba, fue cuando lo terminó de asumir ya que estábamos todo el día juntas y bueno... yo fumaba bastante, no podía estar escondiéndome.

Era tal la adicción, que incluso cuando estaba enferma fumaba. Me acuerdo de haber ido un día de invierno al club después de que el médico me dijo que tenía neumonitis (¿reposo? ¿ke ez ezo?), y me corría la bufanda de la boca para poder fumarme un pucho (me tapaba, me destapaba para darle una pitada, me tapaba, me destapaba para exhalar, y así sucesivamente con muchos cigarrillos).


Pasaban los años, y cada vez fumaba más. De un atado de 10, pasé a que no me alcance uno de 20 en un día normal; generalmente, me fumaba un atado y medio/dos. Incluso he llegado a fumarme más de 4 atados un día que me había despertado a las 7 am, y a la noche fui a bailar.

Me sentí muy identificada cuando vi "Un novio para mí mujer", cuando la Tana Ferro recién se levanta y se prende un cigarro antes de desayunar. Mismos hábitos, mismas contestaciones jaja.


Pero obviamente, no me iba a salir barato semejante vicio. Me despertaba haciendo fuerza para respirar, con dolor de pecho; y así igualmente lo primero que hacía era agarrar el atado que dejaba en la mesita de luz. Tenía los dedos súper amarillos, la piel muy opaca, se me caía mucho el pelo (igual se me sigue cayendo jaja); y ni hablar de la tos constante, y lo mucho que me costaba recuperarme de algún resfrío.

A veces me planteaba la idea de dejarlo, pero después de un rato lo veía como algo imposible. Cada vez que decía "mañana dejo de fumar", fumaba lo mismo o aún más.


Después de cinco años, un día cansada de sentirme mal, con problemas respiratorios y de circulación tuve una charla interna conmigo misma. ¿Vale la pena todo esto?; si sabés que en la vida no hay que depender de nada, ni de nadie... ¿qué estás haciendo?; ¿es más fuerte una cosa insignificante que tu poder de decisión?.
Y esa última pregunta me quedó resonando en la cabeza, y se empezó a pelear con mi ego. ¿Una cosa que encima te está matando, puede con vos? ¿No tenés la suficiente fuerza interior para hacer algo que te proponés? ¿NO PODÉS, NICKY?.
Así fue como un domingo (el 2 de Agosto de 2015) dije: A PARTIR DE MAÑANA NO FUMO MÁS. Y así fue.

¿Qué puedo decir de los primeros días? Fueron bastante feos. Tal vez escucharon hablar de los cravings, esos ataques que te agarran donde te morís de ganas de agarrar un cigarrillo. Ay los malditos cravings, me mordía las manos, me ponía muy nerviosa y molesta; pero sabía que no duraban más de cinco minutos.
Y así fue, iban pasando los días, los ataques disminuían y mi poder de decisión estaba cada vez más fuerte. Si se me cruzaba por la cabeza tocar siquiera un cigarrillo, me decía a mí misma: ¿vas a tirar todos estos días a la basura? si pudiste cinco días, podés diez, cien, mil, y el resto de los que te queden. Así es como pasaron 9 meses, y mi cuerpo sigue libre de nicotina.

También, tengo que admitir que lo que me ayudó mucho fue el consumo de marihuana. No es en este post donde lo vamos a hablar, sino en la sección que se viene próximamente. Pero vale aclarar que me ayudó a calmar los nervios, y a que mermen esas ganas espontáneas de fumar algo. Ni hablar de la extensa lista de beneficios que tiene y en todas las cosas que me ayudó, pero eso lo vamos a ver detalladamente el viernes.


A las lectoras fumadoras que están leyendo este post, les recomiendo que si tan interesadas están en todo lo que es cosmética y maquillaje, y quieren cuidar su piel y verse lindas, lo principal que tienen que hacer es dejar ese vicio horroroso.
El tabaco afecta nuestro cutis, provocando un envejecimiento precoz desarrollando arrugas prematuras alrededor de los ojos, de la boca, decoloración y deshidratación de la piel.
También reseca y desnutre el cabello, quitándole brillo y vitalidad; esto con los años genera alopecia (¡no las quiero ver calvitas!). Amarillenta los dientes, produce exceso de sarro y debilita las encías. No olvidemos nuestras pobres uñas y dedos que se empiezan a familiarizar con Los Simpsons de lo amarillas que quedan.
No sólo eso, sino que también reduce la circulación en las extremidades; produciendo flacidez y celulitis. Ni hablar de el olor a nicotina impregnado en la ropaa, el mal aliento y la voz de Cacho Castaña que te va dejando con el paso de los años.
¿Les parece poco?

Yo recién voy casi nueve meses, y los cambios ya los siento hace mucho tiempo. Mi piel es completamente otra, ya no tengo la piel opaca ni los dedos amarillos. Me siento mucho mejor, el pelo se ve diferente; y mi circulación mejoró muchísimo (aunque no del todo). Les juro que no podía ni cruzar las piernas porque se me dormían, lo que me trajo arañitas, celulitis y várices (lindas piernitas, che). Y lo más importante de todo: pude contra lo que creí imposible, le gané al tabaco.

Un plus buenísimo, es que mis viejos también dejaron de fumar. Sí, yo tampoco lo puedo creer. Después de más de 20 años de vicio, mi iniciativa los empujó a ellos a que ahora podamos tener una casa libre de nicotina.

En fin, yo pude, mis viejos pudieron... no hay nada que les impida dejar ese vicio horrible. No es necesario un cigarrillo electrónico, no es necesario un parche, no es necesario nada: sólamente su poder de convicción. Si les agarran esos cravings, salgan a caminar, hagan ejercicio, lo que les guste... pero despejar la cabeza y poner el cuerpo en movimiento las va a ayudar mucho.

Les mando mucha fuerza a las que están intentando terminar con este hábito, cualquier duda o consulta me la dejan en los comentarios y yo se las voy a estar respondiendo.

Por dudas o consultas pueden escribirme a nicole.forns@outlook.com & seguirme en Facebook, Twitter e Instagram.

Good vibes.
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